La baja capacidad del cable, la elevada velocidad de propagación del material de aislamiento y su gran inmunidad frente a interferencias externas lo hacen óptimo para todas las aplicaciones de transmisión de datos, como la interconexión de sistemas digitales RS-232, RS-422, etc., siendo posible trabajar velocidades de transmisión elevadas y a distancias superiores a las de los cables convencionales.